Esta mañana visitamos un hospital, queríamos mostrarle a un
médico que conocía Paco unas semillas que Raúl ha traído de una planta que
reduce los síntomas de la malaria. Cuando salíamos del hospital en el coche nos
decía adiós de lejos un jardinero (aquí todo el mundo saluda siempre) y nos
quedamos comentando entre nosotros la sonrisa tan abierta y tan franca que
tenía ese hombre. Y es que si hay algo que desde siempre me ha llamado la
atención de los africanos es su predisposición a sonreír, a disfrutar, a
cantar, a bailar, a saludar, a invitarte a un arroz con cordero en su casa
aunque tengan a veinte más a comer a la misma mesa (mientras haya alimento no
habrá hambre…) Lo poco o lo mucho que en las ocasiones que he tenido he podido
conocer del africano es que tienen una predisposición natural al optimismo (y
decir eso del continente más empobrecido del planeta es algo impactante) Quiero
decir, que mis ojos occidentalizados no ven muchas veces lo que ellos ven, no
aprecian lo que ellos aprecian. Y eso me da rabia… Porque otro gallo nos
cantaría si nos africanizásemos un poquito… o no? Por supuesto habrá de todo,
como en botica, que las discriminaciones positivas a mí me revientan, pero como
dicen los sevillanos “lo que éh, éh! “ y cuando uno mira las cosas a través de
una sonrisa todo lo que venga detrás es, por lo menos, un poco más
llevadero. Aquí te das cuenta de tantas
cosas… Hay dos niños trabajando en una huerta aquí enfrente. No más de diez
años, cada uno con un azadón en la mano y unas cholas en los pies. Trabajan
porque están de vacaciones escolares y yo imagino que echarán una mano en casa…
Igualito que las mías, que cuando quieren coger la azada pequeña en casa para
remover los parterres les leo veinte cartillas y les exijo guantes y botas
rígidas! Aquí la gasolina se vende en puestecitos callejeros de madera, un
tenderete hecho con cuatro palos y botellas de cristal llenas de gasolina; los
puestos las mayoría de las veces regentados por niños. No pasa nada, no es
abuso… para ellos es lo normal. La familia entera vive y come de eso así que
todos a una a atender el puesto de “essence” Y nosotros en casa entramos a la
gasolinera y poco más que te ponen una mascarilla en la cara… móvil apagado,
luces apagadas, motor apagado… que el mundo se pare que la gasolinera puede
explotar!!!! Lo que yo digo siempre… ni calvo ni con tres pelucas!
El hospital de esta mañana parecía un parque. Había
enfermos, había médicos, había niños malitos con tiritas en los brazos… pero
había gente sentada conversando, niños jugando en el jardín, los enfermeros te
saludaban de lejos mientras empujaban el carrito de las gasas… Definitivamente
esto es otro mundo! Ni mejor ni peor… otro mundo con un poquito menos de suerte
en según qué cosas.
Es cierto que vivimos rodeados de comodidades que en ocasiones (quizas demasiadas) nos alejan de los verdaderos valores....Es lo que tiene ser "primer mundo"......Pero lo realmente cierto es que mundo solo hay uno y que si hubiere en el más personas dispuestas a dar poco o mucho... ese sería sin duda un mejor mundo.... Saliente de guardia es lo que tiene... se "filosofea" con facilidad....
ResponderEliminarQue maravilla! africa te da una cachetada sin manos, te abre la mente y te hace ver con que poquito uno puede ser feliz......nos dan una ejemplar leccion de valores a los del primer mundo que nos creemos los dueños de todo! Anita y que trabajo tienen que hacer alli? pon mas fotitos si puedes porfi!!!!!!
ResponderEliminarLa verdad que a más de uno nos iría bien darnos el salto para valorar en grandes cantidades lo que tenemos y nos da la vida día a día....si todos nos mirásemos un poquito la joroba todo nos iría mejor, a nosotros y al mundo....Cuatrocientos mil besos que te mando!!!
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