miércoles, 4 de julio de 2012

3, 2, 1...

Una vez, de chica, me dijeron "cuando das algo que te sobra no recibes una satisfacción tan grande como cuando das algo que realmente necesitas" Llevo años queriendo hacer esto. Muchos más de los que recuerdo. Y ahora estoy aquí. Recién terminada la enorme maleta. Esta maleta pesa. Pesa por la ropa y el material que llevamos para trabajar durante un mes, pero pesa sobre todo por todo lo que lleva pegado y no se ve, no se oye... pero se siente. Después de un último año de nuevo lleno de alegrías, después de alguna que otra pérdida, después de comprobar que los niños se hacen grandes (por dentro y por fuera) Después de muchos meses cargados de mucha ilusión, de un nuevo proyecto de vida, de un trabajo bien hecho. Después de comprobar que mis miserias siguen siendo más o menos las de siempre y que mis virtudes siguen escoltándolas de cerca, después de apreciar de cerca de nuevo que la madurez no se mide por el surco de las arrugas en los ojos, después de dedicarme veinticuatro horas al día a mi hermosa familia y a mi maravilloso trabajo. Después de todo, quedo yo. Y yo ahora me doy. Porque es lo que quiero. Porque es lo justo. Porque me despojo de mis prisas y de mis agobios y me voy yo más yo que nunca. A otro sitio. A otro lugar. Allá donde el destino quiso que fuese esta vez. Me voy a crecer y a ver crecer. A trabajar y a arrimar los hombros. A repartir sonrisas, abrazos o tazas de café. A escuchar historias y a retenerlas en mi rincón del saber (ese que no ocupa lugar) Me voy a vivir. A vivir esa otra parte de vida que aquí no es posible porque no es necesaria. Me voy a un pequeño país africano llamado Benin, una república democrática de la que no sé absolutamente nada más salvo que a partir de pasado mañana empezaré a trabajar en las labores de construcción o reconstrucción de una escuela y por las tardes daremos talleres educativos a los alumnos de la escuela. Parto con tres compañeros más; a dos de ellos aún no los conozco y a la otra la conozco como se conoce a una hermana. Esto promete. No me he creado expectativas. No pienso hacerlo. Quiero empaparme de lo que venga sea lo que sea. Se trata de aprender. Se trata de vivir... Queréis veniros conmigo de la mano? 3, 2, 1... Destino Benin!

4 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. La parte de la familia que por unos días se va a quedar solo en la isla te echara infinitamente de menos....pero por otra parte se que estarás disfrutando de una experiencia que llevas tiempo soñando....
    Además harás de "cabza de playa" para un próximo desembarco en tierras africanas.... en 28 días estaremos saboreando juntos los aromas de la noche africana....
    Disfruta, aprende, enseña, escucha, comparte, siente.... Que suerte tienen en los próximos días en el occidente africano....Que suerte Ana que estés aquí

    ResponderEliminar
  3. Ana un beso muy muy grande, aprovecha mucho estos dias, empápate de todo, cultura, olores, colores, sonidos, risas, lloros, aprende, enseña....disfruta mucho y deja que también disfruten de ti.
    Te seguiremos en esta experiencia y nos vemos a la vuelta!!!! Un beso grande. Cristina.

    ResponderEliminar
  4. Mi niña bonita, disfruta mucho como unicamente tú sabes hacerlo, no lo dudo, te enriquecerás, pero dejarás mucho también de ti. Aquí somos muchos los que te extrañaremos, pero...a la vez disfrutaremos en la distancia con tu gran experiencia, en espera del próximo "risoterapia", TQ MUCHO, cuídense!!!

    ResponderEliminar